HIPOACUSIA, CAUSAS Y TRATAMIENTOS

Hipoacusia1

Es la incapacidad total o parcial para escuchar sonidos en uno o ambos oídos. Entre los síntomas comunes se incluyen:

• Algunos sonidos que percibimos demasiado fuertes
• Dificultad para mantener el hilo de conversaciones cuando dos o más personas están hablando.
• Dificultad para distinguir sonidos en ambientes ruidosos.
• Dificultad para diferenciar sonidos agudos entre sí.
• Escuchar con mayor dificultad voces femeninas que masculinas.
• Problemas para escuchar cuando hay ruido de fondo.
• Voces que suenan entre dientes o mal articuladas.
• Sentirse desequilibrado o mareado
• Sentir presión en el oído
• Zumbido en los oídos (tinnitus).

Hipoacusia1

Oído Interno

 

Posibles causas

Se produce debido a un problema mecánico en el oído externo o el oído medio, ya sea porque:

1) los tres huesos del oído no conducen adecuadamente el sonido.

2) el tímpano no vibra en respuesta al sonido.

También pueden destacarse las siguientes razones:

• Acumulación de cera en el conducto auditivo externo.
• Daño a los huesos que se ubican detrás del tímpano.
• Líquido que permanece en el oído después de una infección.
• Objeto extraño alojado en el conducto auditivo externo.
• Agujero en el tímpano.
• Cicatriz en el tímpano a causa de infecciones regulares.

La conocida como hipoacusia neurosensorial aparece cuando las células pilosas que transmiten el sonido a través del oído sufrieron lesiones, no operan adecuadamente o simplemente han muerto. Entre sus causas destacan:

• Neuroma acústico.
• Edad del afectado.
• Infecciones comunes en niños como sarampión, meningitis, paperas y escarlatina.
• Enfermedad de Ménière.
• Exposición reiterada ante ruidos altos.
• Ingesta de ciertos medicamentos.

En caso de ser congénita, la hipoacusia se produce por:
• Anomalías heredadas que provocan cambios en la estructura del oído.
• Trastornos genéticos (existen cientos).
• Infecciones que la madre transmite al bebé cuando todavía se encuentra en el útero ( toxoplasmosis, rubéola, herpes, entre otras).

En algunos casos el oído sufre lesiones por:
• Diferencias de presión entre la parte interna y externa del tímpano
• Fractura craneal
• Traumatismos por explosiones, fuegos artificiales, armas de fuego, volumen alto y uso inadecuado de audífonos

Mantener limpios los oídos

En la medida de lo posible, es necesario evitar la acumulación de cera en los oídos. Pregunte en farmacias sobre la disponibilidad de jeringas especiales para limpiar los oídos y hágalo con agua tibia. Si la cera está muy sólida o tiene algún objeto externo atorado, procure que un médico lo retire para evitar mayores lesiones.

Tratamiento

En algunos casos, es posible recurrir a una intervención quirúrgica para reparar el tímpano, colocar tubos en el tímpano para extraer líquido o reparar los huesos del oído (osiculoplastia). En otros, la persona necesitará dispositivos o implantes para mejorar la audición o aprender lenguaje de señas para aquellas personas que sufren de una hipoacusia muy grave. Así que, como consejo final, se recomendará contar siempre con verdaderos profesionales en el sector de la audición como http://sonosalud.com.

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Red de Blogs “GRUPO LM”

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